domingo, 16 de septiembre de 2007

PowerFemme


Malas.
Buenas.

Ni lo uno.
Ni lo otro.

Virtuosas.

Descaradas.

Tímidas.

Apasionadas.

Contradictorias y directas...

Es el reino femenino.
Es el
PowerFemme.
Podemos pensar libremente.
Mirar al chico y guiñarle un ojo.
El hombre...
El hombre inteligente
sensible
"sabe distinguir"
Sensibilidad,belleza,ingenio,inteligencia,sexo,dulzura, caben en una mujer.
Es la Emperatriz.

Si eres hombre...descubre a La Emperatriz.

Divina y profana.
Que seduce con el giro en ocho de las caderas como una bailarina oriental y se esconde como una caracola intima en un beso.
Que sabe llorar con la fuerza de los fuertes y sonreir con transparencia infantil.

Es el exotismo del espíritu.
Es el temperamento de la curiosidad.

Ahora me busco pero no busco...como puede parecer la imagen.
Me siento... y soy de cuerpo parecida a la de enmedio de la foto:la chica mala del paraguas pero con mas forma de reloj de arena, el pelo mas largo y sin miedo a expresarme en silencio O no.

Me gusta mirar.
Me gusta mucho mirar.
Es como mejor se aprende...observando.

No es necesario fumar.

No es necesario ser mala, acaso traviesa.
Y el desnudo es solo...Opcional.
Aunque ahora lo prefiero.
El desnudo del alma es el que mas me pone.
Esa es la Locura de lo Latente.

Este es un desnudo sobre zapatos de charol negro con plataforma.Y que me mires me gusta...es lo que me dicta el instinto.

Sé perfectamente cuando abrocharme ciertas actitudes en la espalda como un sostén invisible...evaluar cómo se ajusta a la realidad y cuando desabotonarme el corazón.

Por eso, una cama sola...
a veces es una dama de humo o una chica mala mirándote desde la puerta...

Por eso, una soledad repetida es una escalera al fondo de los ojos, al fondo de las apariencias.

No hay temor a mirarse.
Y menos aún si el tiempo se toma como base rítmica y lo cotidiano es musicable y transportable.
ELoiseMoi.

EloiseMoi.



2 comentarios:

Jota dijo...

¡Menuda carga sensual tenéis las mujeres!
Nuestros ojos os siguen, contemplan, observan y nuestra mente se deleita ante las imágenes que la mirada capta, vuestros movimientos gráciles, esa piel suave de melocotón, las curvas que nos abisman los pensamientos y los retazos insinuantes de promesas sexuales que nos distraen el riesgo sanguíneo hacia el cerebro, desviándose hasta lugares más alejados.
Me encantan esos juegos, los cruces de miradas casuales y los posteriores cómplices buscados.

jesusito dijo...

Esos silencios, esas caricias ... ver al otro mientras anda alrededor de la cama ... recuerdos.