miércoles, 16 de enero de 2008

IndiferenteS

A veces pienso: nena, eres indiferente (a esto, éste o aquello...) y me palmeteo la espalda, es un logro pequeña... Las circunstancias te enseñan a ser ESTOIC@s, ASERTIV@s... y acabas simplificándolo todo. A pesar de las complejidades y además de que , a éstas alturas, muy poco pasa desapercibido por la retina y la red sensible que se adhiere a nuestras peceras mentales.
Que no es ser pasota. Es una reivindicación mental de: bah.... si la cosa es así, pues: BANG¡¡¡ Si el martilleo persiste: una ducha y todos esos microorganismos nocivos que intentan quedarse se van y desaparecen.
Es la lucha templada de la indiferencia.

11 comentarios:

tomás dijo...

Palmeteo su espalda.

Recaredo Veredas dijo...

Buen texto, breve y contundente.

Persio dijo...

Bello y cierto.

Voy a darme una ducha de esas.

38 grados dijo...

Ante tantísimos estímulos externos que tenemos a diario, no nos queda más remedio que volvernos un poquito indiferentes.....yo suelo pegarme bastante a menudo mis duchitas de indiferencia.
un beso

Ajenjo dijo...

O desarrollar la indiferencia o saturar los sentidos hasta que llega la locura. Prefiero lo primero. Como se dice por estas tierras, me tomo la vida con soda.

beso
A

Eloisemoi dijo...

Me ha gustado eso de ME TOMO LA VIDA CON SODA, es autentico jeje.Lo apunto. Axias. Y veo que la vida es un poco de calor frio indiferencia jejeje y agua pa el acuarioblog.
Besitos para todos.

El Secretario dijo...

Hola Elo.

Desde hace unos días me repito a modo de mantra:
"No te des por aludido, no te des por aludido..."

En el trabajo, en casa, en todas partes...

A veces me preocupo demasiado y quiero arreglar el mundo, al menos el trocito que me rodea.
Y eso puede llegar a hacer daño.

De ahí ese mantra, que creo que parece estar bastante relacionado con tu ducha (o lucha...) templada de la indiferencia.

Aunque, a veces y sobre todo si es alguien a quien quieres, resulta diícil no darse por aludido.

Hoy me puse trascendental, pero sigo siendo El Secretario.

Abrazo (in)diferente.

Alice ya no vive aquí dijo...

El único verdadero peligro de la indiferencia es que a veces son muchas las implicaciones de las cosas que acaban no importando...

Eloisemoi dijo...

Buen comentario Alice...asiento tu razonamiento

TOROSALVAJE dijo...

Necesitaría una ducha cada cinco minutos.

Y de agua helada.

Besos.

Anónimo dijo...

Si todos fueramos un poquito menos indiferentes, las cosas no serían como son, pero pocos hacen algo por cambiarlo. Puede que te des una duchita y en nada te afecte. Ojo el dia en que tu necesites la atencion, reza pq no te llegue.

Yo vivo la vida punto.

Saludos.